Sunday, June 8, 2014

Entrevista a Criseida Santos Guevara - SdL - Librosampleados


Por Jonás “Eveready” Domínguez.



En 2008 Criseida Santos Guevara (Monterrey, 1978) publicó su primera novela, Rhyme & Reason. Casi un sexenio después apareció su segundo libro, con título emblemático: La reinita pop no ha muerto, Premio Literal de Novela 2013, el cual marca el regreso de esta narrativa unipersonal, divertida como auténtica, con la que ha construído (¿debo poner para bien de la (conservadora) literatura mexicana?) no una sino dos “personajas lesbianas“.


Novela freestyle” con un soundtrack que se bifurca entre rolas de The Smiths y Eminem, Rhyme & Reason es el monólogo mental de ‘Claudia de Samos’ “epicureísta” (es decir, “la vida no es que no le importe sino que le vale madres“), pero educada sentimentalmente con la iconografía propia de los ciclos de cine mexicano que se transmitían por TV abierta y, por tanto, identificada a todo pulmón con ese arquetipo masculino llamado Jorge Negrete: “yo misma me percibía como un ser violento, de pocas pulgas, de muchos huevos contra el mundo, pero en el fondo muy insegura como inseguro era él” -y justo la cuestión de toda la novela es si esa inseguridad es o no el motivo principal por el que ‘Claudia’ termina apostando por el sueño de maternidad de ‘Felicia’, su pareja.


Por su parte, La reinita pop no ha muerto es la historia de ‘Guadalupe/ M.C. Akótome’ contada por ella misma en su ir y venir de Houston (la Monterrey radiante) a ‘Cabrito City’/'Machacado Ville’ (la Monterrey “de a deverás”) y viceversa. Se trata de un drama musical-grupero sobre su romance fallido con ‘Inés Rivadeneira’ (con ‘Guadalupe’, se entiende), aderezado con “todos los elementos escandalosos de moda“, 39 citas musicales -de las que destacan fraseos de Los Cadetes de Linares, Juan Gabriel y Elvis Presley, entre otros- y un enjuiciamiento mediático en el talk-show de ‘Cristina Saralegui’ como contrapeso a la perspectiva de la protagonista.


En ambas novelas Santos Guevara utiliza, en mayor o menor medida, los mismos recursos: crossovers, oralidad, fragmentos de canciones como sustento emocional, una postura anti-regia y mucha cultura pop, para abordar un poco las mismas obsesiones, principalmente el amor, la (homo)maternidad, las relaciones lésbicas y la fidelidad.



entonces recuerdo, entonces caigo en cuenta que ya existe, que alguien dijo aquello, y cedo, me dejo ganar por las palabras de otros y mejor me pongo a oírlas, a buscar nuevas formas de decir, pero no nuevas formas mías sino de otros, y eso está muy mal, dicen, está muy mal quedarse esperando a que alguien diga las cosas tal cual necesitas que sean dichas. Por eso lo estoy diciendo, por eso te lo cuento a ti, por eso te digo desde mi ronco pecho, sin resguardo, la historia de mi vida.”




Me gustaría comenzar esta entrevista preguntando si te sienta cómodo el término “autoficción”…

Me sienta cómodo en tanto que me relajo, en tanto que no es una cuestión meramente autobiográfica. Me gusta el refugio que puede darme ese concepto, de ficción, de separar. Porque si bien pueden tener algunos tintes autobiográficos, en este caso sería jugar con qué de todo es lo cierto, sin necesidad de aclarar.


Se dice que traer a colación pasajes de la realidad sirve para darle verosimilitud a todo relato de ficción; ¿para ti tendría sólo esa función?

Me parece que la primera intención fue dar contexto, darle una época, un escenario, justificar un poco dónde están paradas las personajas, pero también tenía un interés personal en contar pequeñas historias que le han pasado o le están pasando a Monterrey porque seguramente también son historias que nunca podré contar porque no creo meterme a los vericuetos de contar historias sobre el narco; sin embargo, ahí estuvo y ahí está y es algo que a las personas de a pie les pasa pero lo asimilan de una manera “normalizada“. En La reinita… está de manera más específica porque está más cerca, ahí dibujo este contexto que está muy evidente, pero al que no le vamos a entrar todos los escritores a escribirlo.


Con ‘Guadalupe’ está más presente una crítica al ser regiomontano…

¡Mi discurso anti-regio! Bueno, ambas personajas despiertan ante un conflicto social muy fuerte que no corresponde con los valores inculcados dentro de esa sociedad. Pareciera que no funcionan. Discursos progresistas que para sostenerlos estamos en una constante desigualdad, porque no estamos para sostener esa clase empresarial, digamos, sin chingarnos a las demás. La cuestión es que se llegó a un punto en el que todos estábamos susceptibles a ser discriminados, a no ser gente bonita. Ese es el conflicto. Cada vez más se cae dentro de esos valores que las están devorando. La cuestión es por qué esa mayoría repetimos un discurso que simplemente nos hace más pobres, racistas, materialistas.


Hay un cliché del goce o sufrimiento ante la escritura ¿qué sensación te genera escribir?

En mi caso no hay sufrimiento. Hay trance. Como que Rhyme & Reason tenía más emoción porque tenía la idea de hacer una novela freestyle, sin importar la estructura ni el rumbo. Estaba concentrada en decir la idea. En La reinita… fue absoluto disfrute, aunque la historia sí conlleva cierta descarga, similar a quedarse sin los juguetes en la catafixia. Eso me pasa por jugar.



Me gustaba pensar en mis disyuntivas, como aquel programa de Chabelo en donde te jugabas todo por el todo y le entrabas a la Catafixia. El público gritaba enardecido para que el cuate decidiera de una vez por todas si se llevaba sus juguetes a casa o si tenía las agallas de renunciar a ellos para darle a su mamá la oportunidad de tener en casa unos muebles Troncoso. Chabelo la hacía de emoción y nosotros en casa, los amigos de provincia, sabíamos que no había manera de ganar sin perder algo en el camino.”



Te confronta…

Sí, pero cuando me confronta no significa que no pueda seguir escribiéndola, simplemente me llegó; sin embargo, la historia ya estaba mentalizada desde mucho antes, ¡durante cinco años! Bueno, en realidad, primero escribí cuento con la historia de amor, que de hecho está como un capítulo pero fue accidental que la escribiera como novela.



¿Estás de acuerdo en que escribes literatura pop?

No sé si sea literatura pop, creo que fue asimilar a la manera en que todos como sociedad le damos salida a todo; y fue un intento de exagerar todo eso, no tanto para convertirme en representante de la literatura pop sino retomando los elementos de la cultura pop a los propósitos de la historia. Incluí intertextos de las canciones primero en Rhyme & Reason con la intención de lo se hace en el rap donde hay un coro y un sonsonete que ya existe, que se retoma, y luego sigue el discurso contestario o político o lo que sea. Y en La reinita…, ya no lo pude evitar, pero esa es la idea. Quizá eso es parte de lo pop, porque nuestra educación sentimental está basada en las películas o las telenovelas o en la música.


¿Te hubiera gustado ser MC, hip-hopera?

A lo mejor sí porque hubiera sido una manera de ser poeta sin necesidad de ser “buena” y podría justificar rimas falsas. ¿Sabes?, el hip-hop lo veo más como una extensión de la manifestación literaria (porque) no tendría estómago para pararme en un escenario ante tanta gente.


(¿)”Ah cabrón, pues sí es cierto, la onda de hoy son los escenarios”(?)

A lo mejor viene de la reflexión sobre escribir literatura autoral. En el caso de Rhyme & Reason En era una historia de amor y también es la historia de una familia y las familias se resquebrajan por grandes o pequeños secretos o por cosas circunstanciales; las amistades se fracturan… después de todo, esos son los grandes temas sólo que están puestos en escenarios diferentes y narradores desde perspectivas o voces diferentes; esa es la intención de rescatar lo que canta Mijares: todos somos “soldados del amor“.




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